Medir la lluvia es de las cosas más sencillas que se pueden hacer en ciencia, y de las más útiles. Un dato tomado todos los días en el mismo sitio, durante años, vale más que un instrumento carísimo usado una semana. Esta guía explica cómo construir un pluviómetro que sirva de verdad y —lo que casi nadie cuenta— dónde ponerlo, que es donde se pierde la mayoría de las mediciones.
Cuando decimos que cayeron 10 milímetros, queremos decir que si el agua no se hubiera escurrido ni absorbido, formaría una capa de 10 milímetros de alto sobre todo el terreno. En un metro cuadrado, eso es exactamente 10 litros: un balde lleno.
Por eso la lluvia se mide en milímetros y no en litros: la altura es la misma sin importar el tamaño del recipiente. Un pluviómetro pequeño y un potrero entero reciben la misma altura de agua.
Conviene tener claro esto desde el principio, porque evita discusiones después.
| Pluviómetro de clase | Pluviómetro de la red | |
|---|---|---|
| Para qué sirve | Aprender: entender la medida, hacer la práctica, comparar | Aportar datos a la red y al programa GLOBE de la NASA |
| Con qué se hace | Una botella o un recipiente recto y una regla | Boca de 102 mm o más, 280 mm de alto, tubo interior de medición |
| Precisión | Aproximada, del orden del milímetro | 0,2 mm, que es lo que exige GLOBE |
| Cuántos | Uno por estudiante, si se quiere | Uno por sitio, bien instalado y sostenido en el tiempo |
Los dos son legítimos. Lo que no se puede es confundirlos: un dato tomado con botella no debe entrar a la red como si fuera de estación certificada. Por eso cada estación de Pluvia guarda con qué instrumento se midió.
Materiales: una botella plástica transparente de paredes rectas (las de refresco de dos litros sirven, las de agua muy delgadas no), tijeras o bisturí, cinta transparente, una regla y unas piedras o arena.
El truco del pluviómetro profesional no es el material: es que el agua recogida en una boca ancha se vierte en un tubo delgado, y así la lectura se amplía. Si el tubo tiene la décima parte del área de la boca, cada milímetro de lluvia sube diez milímetros en el tubo, y se puede leer con precisión de 0,2 mm.
Materiales: un tubo o recipiente cilíndrico recto con boca de 102 mm o más (esa es la medida que exige GLOBE), un embudo del mismo diámetro que la boca, y una probeta graduada de laboratorio o un tubo transparente delgado, de unos 32 mm.
Pegar la escala antes de calibrar. La escala no se dibuja con una regla común: se marca con agua medida, echando cantidades conocidas y anotando hasta dónde llegan. Un pluviómetro con escala inventada mide todos los días, durante años, un número que no es.
Se necesita una báscula de cocina de las que pesan al gramo. Un mililitro de agua pesa un gramo, así que la báscula es, en la práctica, el instrumento de medida más exacto y barato que hay en una casa.
Depende del diámetro de la boca, y se calcula una sola vez:
agua para 1 mm de lluvia (en gramos) = área de la boca en cm² ÷ 10
Para la boca de 102 mm que pide GLOBE: área 81,7 cm² → 8,17 gramos por milímetro
Entre más agua use en cada paso, mejor: el error de leer la altura con una regla es siempre el mismo, medio milímetro más o menos, y sobre una columna alta pesa mucho menos.
| Lluvia que representa | Agua a pesar (boca de 102 mm) | Altura esperada en un tubo de 32 mm |
|---|---|---|
| 1 mm | 8,2 g | 10 mm |
| 5 mm | 40,9 g | 50 mm |
| 10 mm | 81,7 g | 100 mm |
| 20 mm | 163,4 g | 200 mm |
Si no tiene báscula: use una jeringa de farmacia para echar el agua. Es menos exacta —se equivoca alrededor de un cinco por ciento— pero sirve para el pluviómetro de clase. Para el de la red, consiga la báscula.
Un pluviómetro mal ubicado es peor que no tener pluviómetro, porque produce números que parecen buenos. Estas son las reglas, y de dónde salen.
Todo obstáculo —un árbol, una casa, un muro, un tanque— debe estar a una distancia de al menos cuatro veces su altura. Un árbol de 10 metros obliga a separarse 40 metros. El IDEAM lo exige así para sus estaciones de precipitación y GLOBE dice exactamente lo mismo.
La razón es el viento: es la principal fuente de error en la medición de lluvia. Un obstáculo cerca desvía las gotas y el pluviómetro recoge de menos, sin que nadie lo note.
Vale la pena saberlo, porque es una diferencia real y hay que tomar una decisión:
Para Pluvia lo importante no es cuál de las dos, sino que toda la red use la misma y quede anotada en la ficha de cada estación. Comparar estaciones entre sí exige que estén medidas igual. Si los datos van a GLOBE, siga a GLOBE. En potrero con ganado, la altura baja no es viable y conviene subirlo y cercarlo: es preferible un pluviómetro a 1,50 m que uno volteado por una vaca.
IDEAM, Guía para el emplazamiento de las estaciones meteorológicas (GDI-G006, versión 3, 2024): regla de los obstáculos a cuatro veces su altura y altura de la boca colectora a 1,50 m. · Programa GLOBE, protocolo de precipitación y guía de selección del sitio: especificación del instrumento (boca de 102 mm, 280 mm de alto, escala de 0,2 mm), obstáculos a cuatro veces su altura, pluviómetro lo más bajo que sea práctico y el corte en diagonal del poste. · Los cálculos de calibración fueron verificados para esta guía.
Proyecto Pluvia — AC3, con el apoyo del programa NASA Lifelines. Material libre bajo licencia Creative Commons Atribución (CC-BY): puede copiarlo, imprimirlo y adaptarlo citando la fuente. Redactado por el asistente de Leonardo Gutiérrez (Rumbo Digital) a petición del equipo de Pluvia, 30 de agosto de 2026.